quédese con el cambio

BARRA DE TITULO

sábado, 31 de agosto de 2013

LEER TAMPOCO ES PARA TANTO


Hace apenas unos días que dimos fin a Los Gemelos en el Teatro Romano de Mérida. Después de andar varios meses a pulso con las palabras, de viajes en el tiempo en busca del espíritu de Plauto y de muchas risas y de muchos, muchos miedos, todo ha acabado. Y lo ha hecho de la mejor manera que podíamos imaginar: con la aprobación del público. Para mí ha sido como vivir el sueño de cinco noches de verano. Mi pobre neurona está aún con resaca. Por eso entenderá usted que no escriba un artículo sobre la guerra de Siria o sobre la cintura de Neymar. En este instante no me interesa más que recapitular sobre lo vivido. De la actualidad, todo lo que no sea leer que las bombas se quedan pegadas en la mano de quien las arroja no me interesa.

martes, 27 de agosto de 2013

¿Has visto a mi hermano?



A  la mañana siguiente del estreno, en una gasolinera de Mérida escucho que el dependiente le dice a un amigo: ¿has visto a mi hermano? Y ambos se parten de la risa. Fue increíble. Luego ha resultado que esta frase tan sencilla se ha convertido en el éxito indiscutible del festival, la coletilla del sueño de cinco noches de verano y con la que incluso algunos periódicos han titulado críticas teatrales. Pues bien, resulta que esta frase no pertenece al guión de la obra. No señor. Es solo una más de las muchas genialidades improvisadas por ese actor maravilloso que es Esteban García Ballestero. En realidad, todos los actores han improvisado lo suyo y han aportado cosas graciosísimas que han engrandecido la obra. Pero resalto lo de esta frase porque se ha convertido en el símbolo de nuestra función.

sábado, 24 de agosto de 2013

CÁCERES, PATRIMONIO SENTIMENTAL


Hay ciudades que son laberintos por donde el corazón se pierde. El truco está en llegar a ellas con los ojos propicios. Entonces te atrapan y quedas por siempre enganchado a  su aire y de sus calles. Me pasó con Edimburgo. Me pasa con Madrid y Barcelona. Pero, sobre todo, me pasa con la ciudad de Cáceres. El nuestro es un romance que empezó en septiembre del año ochenta. La ciudad salió a recibirme con un Paseo de Cánovas alfombrado de una hilera de quioscos de libros de lance. Tuve la sensación de que me estaba cortejando. No nos habíamos visto nunca y ya parecía conocerme como una novia antigua. Me regaló justo lo que anhelaba mi pecho adolescente. Otoño, distancia y libros viejos. Desde entonces hemos mantenido un romance de vaivenes al que los años no hacen más que añadir mimbres que lo robustecen.

sábado, 17 de agosto de 2013

De almejas y mejillones

 A Fernando Ramos, productor de Los Gemelos

Ya sé que la San Miguel donde va triunfa, pero yo soy más de Cruzcampo y, a mí, la cruzcampo me ha hecho mucho daño. A la segunda caña, ésta, mi proverbial falta de facundia, hace de las suyas, y esta pobre neurona - por la que llevo años pidiendo inútilmente una plaza de aparcamientos para minusválidos-, me traiciona y me deja en evidencia. Hoy ha sido la última vez. Estábamos reunidos todo el equipo de Los gemelos. Director, productor, actores, músicos, cantante, maquilladores, técnicos de luces y sonidos. Y un servidor. En una comida de confraternización antes del estreno.

RECORTAR ES DE COBARDES


Dicen que en Grecia la filosofía entró con el teatro antes que con los filósofos. En España llegamos al mismo punto, sólo que al revés. Asfixiando a los dramaturgos acabamos con la filosofía. Y quien dice filosofía dice autonomía de pensamiento, dice levadura en las neuronas. Y como no hay narices a quitarlos de un plumazo, se les quiere matar con una sobredosis de IVA y de desprecio. A los artistas, digo.

domingo, 11 de agosto de 2013

HOY, cíclopes y san Quintín

Así de bien quedó la llegada de Ulises a tierra de cíclopes, y la mía al diario HOY. Apacible. Y eso que eran fechas para armar la de San Quintín. 

sábado, 10 de agosto de 2013

El gobierno de los cíclopes


 Yo soy Ulises, patrono de los nostálgicos del hogar, y mi oficio es ir por esas islas poniendo orden en el mundo mientras los dioses tienen a bien encaminar mi barco en  dirección a Ítaca, mi casa. No hace mucho, arribamos, mis hombres y yo, en una tierra como el mismo paraíso, exuberante en plantas de comer, riquísima en animales de engordar. Sin embargo, los nativos vagaban por la playa famélicos, ojerosos y místicos de pura hambre. Con Iberia hemos topado, pensé yo. Y como para confirmar mis presagios se nos acercó un lugareño gritando:
.- Marchaos, extranjeros, que aquí no hay trabajo para extraños.
.- Soy Ulises de Ítaca y vengo en son de paz.
.- Por mí como si eres Diego el Cigala y vienes al son de una cumbia. Ya te estás largando en tu patera, antes de que pongas en peligro nuestras pensiones y nuestro sistema del bienestar.

viernes, 2 de agosto de 2013

FUE UN PLACER

Esta que sigue es mi última columna en El Periódico Extremadura -aunque cualquier tabernero sabe que nunca se puede decir de esta agua no beberé-. Han sido 13 años de colaboraciones, entrevistas, reportajes, crítica de libros, de teatro y, sobre todo, columnas. Ahora llega el momento del punto y aparte.

jueves, 1 de agosto de 2013

PLAUTO, ese chico frívolo

Se suele juzgar a Plauto muy a la ligera. Este Plauto es un cachondo, me parece estar escuchando decir a alguien desde las gradas, un chico frívolo y ocioso que escribe comedias sin más intención que la de ganarse unos dracmas arrancando risas fáciles al populacho. Pues mire, si es usted de los que piensa así, se equivoca de cabo a rabo.

sábado, 27 de julio de 2013

APROXIMACIÓN A PLAUTO


Lo que se sabe de Plauto es poco e incierto. La fecha de nacimiento, por ejemplo, es para unos   el 259-8 a. C y para otros en el 251 a. C.  Su oficio, su patria, su vida y aún su muerte son cosas todas que nos han llegado envueltas entre la leyenda y la especulación. Lo normal, en realidad, entre los autores clásicos.

viernes, 26 de julio de 2013

ESTO SOMOS, ESTO ERES


Uno no puede verse a sí mismo el rostro, dice Bruto en el Julio César de Shakespeare, sino mediante la refracción, es decir, expresado en otros objetos. Justo eso es el teatro, el espejo donde los hombres pueden contemplar su propio rostro. Por eso a veces el teatro provoca regocijo, porque nos retrata con el gesto cómico de los seres patéticos que mueven a risa. En otras nos pilla con el ademán trágico de quienes se sublevan contra su condición de comparsa de los dioses, que es como llamamos desde antiguo al azar y a lo desconocido. Pero siempre, siempre, nos saca con la alta dignidad de quienes han sabido hacer de su carne efímera una obra de arte.

sábado, 20 de julio de 2013

CONFIESO QUE HE BEBIDO


 Yo no maldigo mi suerte aunque tabernero nací. A quien le salen los dientes apoyado en la barra de una vieja taberna es como si la vida le regalara una licenciatura en cada codo. Conoces a los hombres y, sobre todo, conoces los límites de tu paciencia. No es poca cosa. Aprendes que cada hombre o mujer que se arrima al mostrador trae consigo su propia novela y de ella, mal que bien, arrancas siempre una enseñanza.

DELIRIOS REALES

A las nueve de la noche, cuando afloja la calor, estábamos en el Mesón Pata Negra, una cerveza, mi soledad y un servidor. En frente, rumiándose las uñas, medio perdida en el laberinto de sus cavilaciones, una señora de muy buen ver y de un mejor mirar, pero a quien la tristeza pintaba extrañas caligrafías en las mejillas.

sábado, 13 de julio de 2013

EL HOMBRE QUE GRITA HELP


A veces coincidía con Félix Bote y nos saludábamos con el afecto de las amistades que se saltan la barrera de las generaciones. En su presencia me entraba el cosquilleo del que se sabe ante el prodigio del talento natural, que es el único tesoro que envidié desde niño. Félix Bote, para quien no lo sepa, fue el mejor trompetista que dio Extremadura. Incluso en el busto que preside el jardín del conservatorio de Almendralejo queda algo de esa aureola a lo Check Baker. Los niños del pueblo, al verle pasar, nos dábamos con el codo y murmurábamos mira ese es el trompetista de Antonio Machín. Yo le confesé mi admiración mil veces. Sin embargo, un día me dijo: “no te confundas, el mejor músico que vas a conocer en tu vida es Diego Antúnez”. 

viernes, 5 de julio de 2013

EL MISTERIOSO OFICIO DE VIVIR

A todos nos llega un día en que la vida nos deja solos ante el peligro, como a un Gary Cooper sin cámaras ni focos, y sin sus ojos azules. Pero allí estás tú, en un extremo de la calle; y, al otro, justiciero e implacable, el niño que fuiste una vez.

Por lo general, este niño que fuiste, convertido ya en enemigo declarado, se suele aparecer en medio de la noche, en un desvelo o en un insomnio, preferentemente cuando uno ha atravesado la frontera de la mitad de su vida. Entonces, el niño desenfunda y te dispara al corazón su terrible pregunta: “¿qué has hecho de mí?”.

Y tú, que como todos, soñaste de crío con ser astronauta, poeta, pintor, músico, corsario de los mares del sur, delantero centro en la Roja, torero en las ventas, el científico que salvaría al mundo, tú que imaginaste mil veces tu careto en la portada del Hola y a tus pectorales luciendo rotundos en el Interviú, es muy probable que te veas ahora, en mitad de esa noche de insomnio, ante este juez riguroso, desarmado y sin saber muy bien qué decir. 


Todos tenemos, tarde o temprano, una noche así, y un juez así. Yo, mire usted por dónde, los tuve anoche. Y en mitad del insomnio se me clavó en la espalda  el aliento de esa persona que duerme a mi lado y confieso que fue como la constatación de un milagro repetido, la certeza de que el viaje mereció la pena. Este es el misterioso oficio de vivir, le dije al niño que fui. No son, como tú creías, los coches, la cuenta corriente, el éxito en los ojos ajenos, sino esta mujer, esta familia cincelada en días sobre días, esta respiración aquí a mi lado. Cosas que de tan pequeñas parecen insignificantes pero que son justamente el tesoro que andaba buscando. Este es el  misterioso oficio de vivir, y solo se aprende viviendo. 

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